Embalses para perderse, senderos que suben a la sierra, cielos sin luz artificial y pueblos con siglos de historia, a pocos minutos de la puerta de casa.
Negratín, La Bolera y El Portillo dibujan orillas para pasar la tarde, pescar o remar. Aguas tranquilas rodeadas de sierra, a un paseo corto desde cualquiera de las casas.
Entre la Sierra de Castril, la de Pozo Alcón y el Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, hay ruta para cada nivel: desde paseos suaves hasta jornadas de barranquismo con guías locales.
Sin contaminación lumínica, las noches del valle regalan atardeceres largos y un manto de estrellas poco frecuente cerca de una casa. Una manta en la terraza es todo lo que hace falta.
Cazorla, Castril y Pozo Alcón conservan castillos, calles empedradas y una gastronomía de sierra que merece una tarde de paseo entre visita a la casa y visita a la casa.